SENDERO DEL MOLINO DE SAMUEL Y DE LA RIVERA
La senda parte del Albergue “La Cabañuela”, donde está señalado el panel explicativo de la ruta. Está marcada prácticamente en su totalidad con postes de madera, y se pretende homologarla como senda de pequeño recorrido. El primer kilómetro se hace por un camino de concentración amplio y despejado, hasta llegar a una portera a la izquierda del camino, que cruzaremos para coger un camino que nos conducirá a una pocilga rehabilitada. De aquí, siguiendo la ruta, llegaremos a la fuente y a la "poza" de La Naveta, antiguo lavadero de piedra situado en un valle que lleva su mismo nombre. La ruta sigue hasta llegar a la rivera del Villar, Una vez aquí, el camino sigue rivera arriba, hasta alcanzar el molino de Samuel. Desde el molino, cogeremos otro camino de concentración que nos va a llevar de nuevo hasta el punto de inicio del trayecto. Además podremos disfrutar de la flora y fauna silvestres de un entorno cuyo estado de conservación es perfectamente compatible con los usos agro-ganaderos de estas zonas adehesadas.
Dificultad: Baja
Duración estimada: 1, 5 horas
Distancia:6 km.
SENDEROS ORNITOLÓGICOS DE MONLERAS
Se presentan tres rutas que harán las delicias de los amantes de los pájaros. Todas ellas arrancan en el pueblo y finalizan en el observatorio de aves del humedal artificial. Las tres rutas están descritas en un plano general que aparece en el panel principal, situado en frente del Centro de Interpretación Bajo Tormes. Cada una está indicada con un color. Son rutas sencillas, de dificultad baja. A lo largo del camino se han instalado señales indicativas de dirección y paneles de aves con fantásticas fotos de Miguel Rouco, Ángel González y Juan Sagardía.
Los senderos están señalizados mediante hitos con flechas de dirección y con paneles interpretativos que corresponden a cada uno de los ambientes que se pueden encontrar en esta zona: fresnedas y sotos, encinares, matorral y campo abierto y por último la zona urbana cercana al pueblo.
A lo largo de las tres rutas podremos observar nidos de cigüeña blanca (Ciconia ciconia) que se mantienen de forma milagrosa a pesar de su peso y se atraviesan zonas de dehesa en las que nos encontramos con jilgueros (Carduelis carduelis), verdecillos (Serinus serinus), algún colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), carboneros (Parus major), verderones (Carduelis chloris) y herrerillos (Parus caeruleus).
En todos los recorridos destacan las construcciones de las paredes de piedra que se levantaban para delimitar las tierras y que actualmente están cayendo en desuso debido a la colocación de postes de cemento y alambres de espino, como consecuencia de la concentración parcelaria. Tanto las paredes como los alambres son aprovechados para posarse por pinzones (Fringilla coelebs) y pardillos (Carduelis cannabina). No es difícil encontrar en primavera y verano ensartadas en las púas de los alambres las presas del alcaudón común (Lanius senator).
De forma habitual aparecen en el cielo el milano real (Milvus milvus) y el milano negro (Milvus migrans) éste último en las temporadas de primavera-verano. Incluso a veces algún Busardo ratonero (Buteo buteo) o un águila calzada (Hieraaetus pennatus) se atreven a surcar estos territorios.
También podemos encontrar alcaudón real (Lanius excurbitor) y milanos oteando la zona. Entre los matorrales de escoba blanca (Cytisus multiflorus) y aulagas (Genista scorpius), la perdiz roja (Alectoris rufa) se deja ver en época de celo en la que los machos están más pendientes de las hembras que de guardarse las espaldas. El cuco (Cuculus canorus) y la abubilla (Upupa epops) compiten con sus cantos y es frecuente ver a la segunda, menos tímida, cruzar elegantemente de un árbol a otro.
No debemos perder de vista los matorrales y campo abierto que se abren a ambos lados de los caminos en los que podemos observar cogujada común (Galerida cristata), cogujada montesina (Galerida theklae), alondra común (Alauda arvensis), collalba gris (Oenanthe oenanthe), collalba rubia (Oenanthe hispanica) y algún que otro alcaraván (Burhinus oedicnemus).
Podemos observar en la época de primavera-verano a los abejarucos (Merops apiaster) que anidan en taludes y se pueden ver en grupos volando y chillando frenéticamente. Tarabillas (Saxicola torcuata) y petirrojos (Erithacus rubecula) ponen una nota de color en las riberas con vuelos cortos entre los sauces (Salix atrocinerea) y los zarzales (Rubus ulmifolius) que proliferan en las orillas de estos pequeños arroyos.
Describimos a continuación cada una de las tres rutas que forman parte de estos senderos
RUTA RIVERA DEL VILLAR (RUTA VERDE)
Dificultad: Baja
Tiempo estimado: 3 horas
Longitud:8,7 km.
Discurre entre dehesas de encinas y fresnedas desde Monleras hasta el molino de Samuel. Desde allí desciende por un tramo de la rivera del Villar y luego retoma el camino hasta el pueblo siguiendo la ruta roja. En la parte final atraviesa un paisaje con menos arbolado donde podremos observar nuevas especies de aves. Finaliza en el observatorio de la laguna artificial.
RUTA DEL EMBALSE DE ALMENDRA (RUTA ROJA)
Dificultad: Baja
Tiempo estimado: 2,5 horas
Longitud:7,1 km.
Versión algo más corta de la ruta verde. Recorre los paisajes más característicos del municipio: dehesas de encinas, campos de cultivo, fresnedas, riberas, matorrales y la orilla del embalse de Almendra. Finaliza en el observatorio del humedal artificial.
RUTA DEL PUEBLO (RUTA AZUL)
Dificultad: Baja
Tiempo estimado: 15 horas
Longitud:2,8 km.
Atraviesa Monleras y nos lleva hasta el "filtro verde" (depuradora natural de aguas residuales) y el humedal artificial, donde finaliza. Recorre el pueblo y un paisaje mixto de fresnedas y encinares que nos permite observar gran parte de las especies de aves del municipio.